Deficiencia de vitamina A: síntomas, causas y qué hacer

Actualizado: 07 de August, 2026Topvitamine
La deficiencia de vitamina A puede afectar sobre todo a la visión nocturna, la salud de las mucosas, la piel y la función inmunitaria, aunque sus síntomas no son exclusivos de esta carencia. En este artículo encontrarás sus signos más frecuentes, las causas y fuentes alimentarias, las diferencias entre retinol y betacaroteno, y las precauciones con los suplementos, especialmente durante el embarazo.
What do you notice with a vitamin A deficiency? - Topvitamine

La deficiencia de vitamina A puede notarse como dificultad para ver con poca luz, sequedad ocular, piel seca o una mayor vulnerabilidad a las infecciones. Sin embargo, estos signos también pueden tener otras causas, por lo que no permiten confirmar una carencia por sí solos. La vitamina A participa en la visión, el mantenimiento de la piel y las mucosas, el crecimiento celular y el funcionamiento normal del sistema inmunitario.

Si tienes cambios de visión, sequedad ocular intensa, síntomas persistentes o factores de riesgo de malabsorción, consulta con un profesional sanitario antes de tomar un suplemento.

¿Qué es la deficiencia de vitamina A?

La deficiencia de vitamina A aparece cuando el organismo no recibe suficiente vitamina A o no puede absorberla o utilizarla adecuadamente. Es más frecuente cuando existe una dieta muy limitada, una enfermedad que afecta a la absorción de grasas o un problema de salud que altera el almacenamiento y el transporte de esta vitamina.

La vitamina A es liposoluble y se presenta principalmente en dos formas nutricionales:

  • Vitamina A preformada: retinol y ésteres de retinilo, presentes sobre todo en alimentos de origen animal y en algunos suplementos.
  • Carotenoides provitamina A: como el betacaroteno, presentes en alimentos vegetales. El organismo puede convertirlos en vitamina A, aunque la conversión varía entre personas y depende de distintos factores.

La carencia confirmada debe valorarse clínicamente. Los síntomas, la alimentación, los antecedentes médicos y, cuando procede, las pruebas de laboratorio ayudan a orientar la evaluación.

Deficiencia de vitamina A: síntomas más habituales

Los signos dependen de la intensidad y la duración de la carencia. Algunos son inespecíficos y pueden deberse a otras deficiencias, enfermedades o hábitos. Entre las manifestaciones que pueden relacionarse con una ingesta insuficiente se encuentran:

  • Dificultad para adaptarse a la oscuridad o para ver con poca luz.
  • Sequedad, irritación o sensación de arenilla en los ojos.
  • Piel seca, áspera o con descamación.
  • Alteraciones de las mucosas, por ejemplo en las vías respiratorias o digestivas.
  • Infecciones más frecuentes o recuperación más lenta, especialmente cuando la carencia es relevante.
  • En niños, alteraciones del crecimiento cuando la deficiencia forma parte de un problema nutricional más amplio.

El cansancio, la debilidad o la cicatrización lenta no son signos específicos de deficiencia de vitamina A. Si aparecen, conviene buscar su causa en lugar de asumir que se deben a un suplemento o nutriente concreto.

Problemas de visión y vitamina A

La vitamina A interviene en la formación de sustancias necesarias para que la retina responda a la luz. Por eso, uno de los signos clásicos de una carencia importante es la ceguera nocturna o dificultad para ver en lugares oscuros.

Una deficiencia más avanzada puede causar xeroftalmía, un conjunto de alteraciones que incluye sequedad de la conjuntiva y de la córnea. En casos graves pueden aparecer manchas de Bitot, lesiones corneales o queratomalacia. Estas complicaciones requieren atención médica urgente porque pueden producir daños visuales permanentes.

La visión nocturna deficiente también puede relacionarse con problemas oculares, medicamentos u otras enfermedades. Si notas una pérdida de visión, dolor ocular, sensibilidad marcada a la luz o un empeoramiento repentino, busca atención sanitaria sin esperar a que un suplemento haga efecto.

¿Cómo puede afectar al sistema inmunitario?

La vitamina A contribuye al mantenimiento de las barreras de la piel y las mucosas y participa en el funcionamiento normal de varias células inmunitarias. Cuando existe una deficiencia, estas barreras pueden deteriorarse y aumentar la susceptibilidad a algunas infecciones, sobre todo en personas con desnutrición u otros problemas de salud.

Esto no significa que tomar vitamina A adicional prevenga los resfriados ni que un suplemento sustituya a las vacunas, una alimentación variada o el tratamiento indicado por un profesional. La suplementación tiene más sentido cuando existe una necesidad identificada o un riesgo concreto.

Causas y personas con mayor riesgo

En muchos casos, la dieta aporta suficiente vitamina A. El riesgo puede aumentar en las siguientes situaciones:

  • Alimentación muy restrictiva o con poca variedad.
  • Desnutrición o ingesta insuficiente de grasas y proteínas.
  • Enfermedad celíaca, enfermedad inflamatoria intestinal, insuficiencia pancreática u otros trastornos que pueden dificultar la absorción de grasas.
  • Enfermedades del hígado que afectan al almacenamiento o al metabolismo de la vitamina A.
  • Cirugías o tratamientos que modifican la absorción intestinal.
  • Dietas veganas o vegetarianas mal planificadas, aunque una dieta vegetal variada puede aportar carotenoides provitamina A.

La deficiencia puede coexistir con carencias de hierro, zinc o proteínas. Por ello, no siempre se resuelve tomando únicamente vitamina A: también puede ser necesario revisar la alimentación y la causa médica subyacente.

Fuentes alimentarias de vitamina A

La vitamina A preformada se encuentra en alimentos como el hígado, los huevos, los lácteos y algunos alimentos enriquecidos. El hígado contiene cantidades muy elevadas, por lo que no conviene consumirlo con frecuencia durante el embarazo.

El betacaroteno y otros carotenoides provitamina A están presentes en alimentos vegetales de color naranja, amarillo o verde oscuro, como zanahoria, boniato, calabaza, mango, espinacas y otras verduras de hoja verde. Consumirlos dentro de una dieta variada ayuda a cubrir las necesidades nutricionales de muchas personas.

La absorción de los carotenoides puede mejorar cuando la comida incluye una pequeña cantidad de grasa, pero esto no significa que sea necesario recurrir a dosis altas de suplementos.

Suplementos de vitamina A: qué conviene revisar

Los suplementos pueden contener vitamina A preformada, betacaroteno o una combinación de nutrientes. Al elegir uno, revisa la forma química, la cantidad por dosis, las instrucciones de uso y si ya consumes vitamina A a través de un multivitamínico o de otros productos.

  • Retinol o ésteres de retinilo: son formas preformadas y requieren especial precaución con las dosis altas.
  • Betacaroteno: es un precursor vegetal de la vitamina A; su conversión depende de cada persona y no debe considerarse idéntico al retinol.
  • Multivitamínicos: pueden sumar vitamina A procedente de varias fuentes, por lo que conviene revisar la etiqueta antes de combinarlos.

La vitamina A se almacena en el organismo. Un exceso prolongado de vitamina A preformada puede causar toxicidad, con síntomas como náuseas, dolor de cabeza, alteraciones hepáticas o cambios óseos. No tomes dosis altas para tratar síntomas por tu cuenta ni combines varios complementos sin revisar su composición.

Si buscas otros nutrientes, recuerda que cada vitamina tiene funciones y precauciones diferentes. Por ejemplo, la vitamina D no sustituye a la vitamina A y no debe utilizarse para corregir una carencia de esta última.

Vitamina A durante el embarazo

Durante el embarazo, la vitamina A es necesaria, pero tanto la deficiencia como el exceso de vitamina A preformada pueden ser problemáticos. No empieces un suplemento de retinol ni combines multivitamínicos, productos para el acné u otros complementos sin consultarlo con el profesional que controla el embarazo.

El betacaroteno procedente de los alimentos se gestiona de forma distinta al retinol, pero los productos comerciales pueden incluir varias formas y cantidades. Lee siempre la etiqueta y sigue las indicaciones médicas. Si estás embarazada, buscas embarazo o estás amamantando, solicita asesoramiento individual antes de utilizar suplementos de vitamina A.

¿Qué hacer si sospechas una deficiencia?

  1. Anota los síntomas, su duración, tu alimentación y los suplementos que utilizas.
  2. Consulta con un médico, dietista-nutricionista u otro profesional cualificado.
  3. Realiza las pruebas que se consideren apropiadas; una analítica aislada no siempre explica por completo el estado de vitamina A.
  4. Trata la causa identificada, como una dieta insuficiente o un problema de absorción.
  5. Utiliza suplementos únicamente con una pauta adecuada para tu situación.

No suspendas medicamentos ni sustituyas tratamientos médicos por complementos alimenticios. La atención debe ser especialmente rápida ante pérdida de visión, dolor ocular, lesiones en la córnea, síntomas intensos o signos de deshidratación.

Preguntas frecuentes

¿Qué pasa si hay deficiencia de vitamina A?

Puede aparecer dificultad para ver con poca luz, sequedad ocular, alteraciones de la piel y un funcionamiento menos eficaz de las barreras mucosas. En deficiencias graves pueden producirse lesiones en la córnea y complicaciones visuales. Los síntomas no bastan para confirmar la carencia, por lo que es necesaria una valoración profesional.

¿Qué pasa si le falta vitamina A a tu cuerpo?

El organismo puede tener dificultades para mantener la visión adaptada a la oscuridad, la piel y las mucosas. También puede alterarse la función inmunitaria normal. La gravedad depende de la duración de la deficiencia y de la existencia de otros problemas nutricionales o médicos.

¿Qué hace la vitamina A en el sarampión?

En determinados niños con sarampión, especialmente cuando existe riesgo de deficiencia o enfermedad grave, la vitamina A puede formar parte del manejo recomendado por profesionales y programas de salud pública. No es un tratamiento para automedicarse ni sustituye la vacunación o la atención médica. La pauta depende de la edad y del contexto clínico.

¿Qué pasa si tomo vitamina A en el embarazo?

La vitamina A es importante durante el embarazo, pero las dosis elevadas de vitamina A preformada pueden ser perjudiciales. Consulta siempre antes de tomar retinol, hígado en grandes cantidades o suplementos que lo contengan. No confundas automáticamente betacaroteno con retinol y revisa la etiqueta de todos tus complementos.

¿La deficiencia de vitamina A provoca siempre cansancio o piel seca?

No. El cansancio y la piel seca tienen muchas causas y no diagnostican una deficiencia de vitamina A. Si son persistentes, aparecen junto a cambios de visión o afectan a tu vida diaria, solicita una evaluación profesional.

Conclusión

Los síntomas de la deficiencia de vitamina A se relacionan principalmente con la visión nocturna, la sequedad ocular, la piel y las defensas de las mucosas, pero pueden confundirse con los de otras condiciones. Una alimentación variada suele ser la base para obtener este nutriente. Si existe sospecha de carencia, embarazo, una enfermedad digestiva, medicación o interés por utilizar dosis altas, consulta antes de elegir un suplemento.

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