Los rellenos comunes en suplementos son sustancias inertes añadidas a cápsulas o tabletas para aumentar la masa, mejorar las propiedades de fabricación y ayudar a garantizar una dosis constante. Cuando las personas discuten sobre rellenos comunes en suplementos, generalmente se refieren a diluyentes, aglutinantes, agentes de flujo y otros ingredientes inactivos relacionados. Algunos ejemplos que podrías encontrar incluyen celulosa microcristalina, lactosa, almidón, fosfato dicálcico, carbonato de calcio y dióxido de silicio (sílice). Algunos productos también utilizan recubrimientos para cápsulas alternativos, como hidroxipropil metilcelulosa (HPMC) en lugar de gelatina. Este tipo de terminología ayuda a distinguir el ingrediente activo de las otras sustancias en un producto. Estos rellenos cumplen funciones prácticas en la producción y envasado. Ayudan a que las tabletas se mantengan unidas, rellenen el espacio para que la dosis sea consistente de una unidad a otra, mejoren la facilidad de fabricación y puedan contribuir a la estabilidad en la shelf life. Dado que no son los ingredientes activos, se consideran parte de la formulación en lugar del componente principal que se entrega. Comprender el papel de estos rellenos comunes en los suplementos puede facilitar la comparación entre productos de manera sencilla. Consejos para leer las etiquetas y comparar productos comienzan revisando la lista de ingredientes en busca de ingredientes inactivos o excipientes. Busca los nombres de rellenos comunes como derivados de celulosa, lactosa, almidón, sales de calcio, sílice o estearato de magnesio. Ten en cuenta los rellenos que puedan ser de preocupación particular para ti, como la lactosa si tienes sensibilidad a los lácteos o almidón con gluten si evitas el gluten. Toma nota del tamaño de la ración y de cuánto del producto está compuesto por ingrediente activo versus rellenos, y fíjate en otros aditivos como colorantes o recubrimientos que puedan estar listados por separado. Para elegir suplementos más seguros y minimizar la exposición a aditivos no deseados, opta por productos con etiquetado claro y completo, y listas de excipientes más simples. Si prefieres evitar ciertos ingredientes, prioriza productos que utilicen rellenos ampliamente reconocidos y bien documentados o cápsulas de origen vegetal. Busca certificaciones o pruebas de terceros como una capa adicional de garantía, y considera mantener una lista de referencia personal de rellenos que deseas evitar. Si tienes dudas sobre un ingrediente en particular, consultar con un farmacéutico o con el fabricante del producto puede ayudar a aclarar cómo se utilizan los rellenos en esa formulación.