Los alimentos fortificados son productos a los que se les han añadido nutrientes durante el procesamiento, extendiendo intencionadamente el contenido del artículo. Esta página se centra en formas fáciles y prácticas de incorporar alimentos fortificados en la planificación de comidas diarias, con consejos, ideas de comidas y opciones inteligentes que encajan en un enfoque equilibrado de la nutrición. Los consejos prácticos comienzan con la etiqueta. Busca nutrientes añadidos, toma nota de las cantidades y compara las opciones mediante el porcentaje que se muestra en el panel de nutrición. Presta atención a los tamaños de las porciones y cómo una opción fortificada encaja en tu día junto con otros alimentos que consumes. Considera tus preferencias, necesidades dietéticas y presupuesto al elegir alimentos fortificados. Tres plantillas de comidas sencillas pueden guiarte: ideas para desayuno, almuerzo y cena que incluyen un elemento fortificado como parte del plan. Cada plantilla se centra en un producto fortificado y lo combina con una base sencilla y un acompañamiento para completar el plato. Mantener las plantillas flexibles te permite adaptarte a diferentes días y a los ingredientes disponibles. Las opciones inteligentes te ayudan a aprovechar al máximo los alimentos fortificados. Evalúa las opciones en distintas categorías, revisa si contienen azúcares añadidos o ingredientes de relleno, y compara productos para encontrar el que mejor se adapte a tu rutina. Alternar diferentes opciones fortificadas puede ayudarte a mantener la variedad mientras planificas comidas equilibradas.