La pureza está en el corazón de una suplementación confiable. Cuando hablas de pureza en los suplementos, te estás enfocando en lo que hay en el producto y en lo que no hay. Para verificar la pureza de los suplementos, comienza con la etiqueta: la información que proporciona, las fuentes que revela y si apunta a pruebas independientes. Un producto confiable comunica claramente su enfoque de calidad y trazabilidad, para que puedas confiar en lo que hay dentro sin tener que adivinar. Leer las etiquetas es el primer paso para verificar la pureza de los suplementos. Mira el panel de hechos del suplemento para el nombre de los ingredientes activos y la cantidad por porción, el tamaño de la porción y el número total de porciones. Lista todos los demás ingredientes, incluyendo rellenos, aglutinantes y materiales de cápsulas o tabletas. Verifica las declaraciones de alérgenos, el país de origen, el número de lote o referencia y la fecha de vencimiento, y busca información de contacto del fabricante o distribuidor. Cuando los datos coinciden con tus expectativas de transparencia en la etiqueta, estás más cerca de confiar en un producto en términos de pureza del suplemento. Detectar contaminantes y utilizar pruebas de terceros son partes clave del proceso. Los laboratorios suelen examinar metales pesados (como plomo, arsénico, cadmio y mercurio), solventes residuales, pesticidas, micotoxinas y contaminantes microbianos, entre otros problemas potenciales. Un COA, o certificado de análisis, debe acompañar el producto o estar fácilmente disponible por parte del fabricante. Verifica que el COA corresponda exactamente con el lote, revisa los métodos y límites de prueba utilizados y confirma que el laboratorio esté acreditado. Las certificaciones de terceros de programas reconocidos —como USP, NSF, Informed-Choice o Clean Label Project— son señales útiles de pruebas independientes y documentación de la pureza del suplemento. Elegir suplementos limpios y confiables en los que puedas confiar se reduce a un proceso transparente y una verificación constante. Prefiere marcas que publiquen información detallada sobre la cadena de suministro, mantengan una fabricación conforme a las GMP (buenas prácticas de manufactura) y tengan un historial de pruebas de calidad. Busca COAs actuales, específicos por lote, atención al cliente accesible y etiquetado claro, en lugar de solo afirmaciones de marketing. Comprar en minoristas de buena reputación y conservar copias digitales o en papel de los COAs también puede ayudar a mantener la pureza del suplemento con el tiempo.