Suplementos seguros y basados en evidencia para personas mayores requieren un enfoque cuidadoso y medido. En esta guía, describimos cómo evaluar los suplementos para adultos mayores con atención en la seguridad y el rigor científico, enfocándonos en pasos prácticos que puede tomar junto con su equipo de atención médica. El objetivo es ayudarle a navegar por productos que se discuten con frecuencia en relación con la energía, la movilidad y el soporte inmunológico, sin hacer garantías sobre los resultados. Los consejos sobre la dosificación para suplementos para personas mayores comienzan con la dosis etiquetada más baja y avanzan lentamente, mientras mantiene un registro claro de lo que toma y cuándo. Evite tomar múltiples productos que dupliquen el mismo ingrediente activo y no exceda la cantidad diaria etiquetada. Para las personas mayores, los cambios relacionados con la edad en la digestión, la función renal y el metabolismo hepático pueden influir en cómo se procesan las sustancias, por lo que se deben discutir ajustes individualizados con un especialista, especialmente si ya se utilizan medicamentos con receta. Confíe siempre en productos con etiquetado transparente y tenga precaución con frascos que mezclan muchos ingredientes en mezclas patentadas. La orientación sobre seguridad es una parte esencial de cualquier plan que involucre suplementos para personas mayores. Tenga en cuenta las posibles interacciones con medicamentos recetados, incluyendo anticoagulantes, terapias para la diabetes, medicamentos para la tiroides y medicación para la presión arterial. Si tiene enfermedad renal o hepática, o si tiene un historial médico complejo, las sesiones con un proveedor de atención médica son especialmente importantes antes de comenzar cualquier producto nuevo. Elija suplementos de fabricantes confiables que proporcionen verificación de calidad por terceros (como USP o NSF) y evite productos con ingredientes no divulgados, estimulantes o con fuentes cuestionables. Almacene los suplementos correctamente, lejos del calor y la humedad, y supervise cualquier efecto adverso—dejando de usarlos y contactando a un clínico si nota preocupaciones. Los conocimientos prácticos ayudan a convertir un enfoque cauteloso en una rutina sostenible. Elabore un plan que incluya una revisión programada después de uno o dos meses, y utilice un registro simple para seguir cómo se siente y cualquier efecto secundario, con la ayuda de un cuidador si es necesario. Mantenga una lista actualizada de todos los medicamentos y suplementos, considere el costo y el acceso, y asegúrese de que el empaque sea fácil de leer y abrir. Recuerde que este contenido es informativo y no sustituye el consejo médico profesional; un clínico puede adaptar las recomendaciones de suplementos para personas mayores a su situación de salud y objetivos específicos.