Los péptidos de colágeno y la proteína de colágeno proceden de la misma proteína estructural, pero no describen exactamente el mismo producto ni ofrecen el mismo valor nutricional. Esta guía compara colágeno hidrolizado, absorción, fuentes, perfil de aminoácidos y posibles beneficios para piel, articulaciones, huesos y músculos. También explica cuándo los péptidos de colágeno pueden complementar una alimentación, por qué no sustituyen automáticamente a una proteína completa y qué criterios de seguridad conviene revisar antes de elegir un suplemento en 2026.
Qué significan la proteína de colágeno y los péptidos de colágeno
Una misma familia, con estructuras diferentes
El colágeno es una proteína formada por cadenas de aminoácidos que proporciona resistencia y soporte al tejido conjuntivo. La expresión “proteína de colágeno” puede referirse al colágeno presente en tejidos animales o, en el contexto de los suplementos, al ingrediente proteico obtenido de pieles, huesos, escamas, cartílagos u otras partes de animales.
Los péptidos de colágeno son fragmentos más pequeños de esa proteína. Se producen mediante hidrólisis, un proceso que rompe parcialmente las cadenas largas en unidades de menor peso molecular. Por eso también aparecen en las etiquetas como colágeno hidrolizado o hidrolizado de colágeno; en la práctica, estos términos suelen describir productos muy similares.
Por qué importan la hidrólisis y el objetivo nutricional
El colágeno intacto tiene una estructura grande y resistente que no suele disolverse ni digerirse con la misma facilidad que un hidrolizado. La hidrólisis mejora normalmente la solubilidad y facilita la digestión, aunque no convierte el producto en una proteína completa ni garantiza un resultado clínico superior.
La elección depende sobre todo del objetivo. Los péptidos pueden estudiarse como complemento para tejidos conjuntivos, mientras que el suero, la caseína, el huevo, la soja o el guisante suelen encajar mejor cuando se busca aumentar la ingesta de proteína completa y de aminoácidos esenciales para músculo y recuperación.
Qué puede afirmar la evidencia
Los ensayos clínicos han observado posibles mejoras modestas en algunos parámetros de piel, molestias articulares o marcadores óseos, especialmente con uso constante durante varias semanas o meses. Sin embargo, los resultados varían según la formulación, la cantidad, la población estudiada y el método de evaluación.
La evidencia no demuestra que el colágeno cure artrosis, elimine arrugas, regenere cartílago perdido o sustituya un tratamiento médico. Un cambio en un marcador, como la elasticidad cutánea, tampoco equivale necesariamente a aliviar un síntoma diagnosticado ni a modificar la evolución de una enfermedad.
El colágeno como proteína estructural del organismo
El colágeno representa una parte importante de la matriz extracelular y contribuye a la resistencia, elasticidad y organización de diversos tejidos. Está presente en la piel, los tendones, los ligamentos, los huesos, el cartílago, los vasos sanguíneos y otras estructuras de soporte.
El tipo I predomina en piel, huesos, tendones y ligamentos; el tipo II es característico del cartílago; y el tipo III suele encontrarse junto al tipo I en piel, vasos sanguíneos y órganos. Estas funciones no significan que tomar un suplemento de un tipo concreto lo dirija automáticamente al tejido correspondiente.
Producción natural y cambios con la edad
El organismo fabrica colágeno utilizando aminoácidos y otros nutrientes, entre ellos vitamina C, cobre y zinc. La síntesis y la organización del tejido conjuntivo pueden cambiar con la edad. La exposición solar acumulada, el tabaquismo, una alimentación insuficiente y determinados procesos de salud también pueden influir en la piel y otros tejidos.
Una alimentación variada aporta proteína, frutas, verduras y minerales que participan en el mantenimiento normal de los tejidos. Dormir adecuadamente, proteger la piel del exceso de radiación ultravioleta, no fumar y mantener actividad física adaptada son medidas con una base más amplia que cualquier suplemento aislado.
Qué son los péptidos de colágeno y cómo se digieren
Hidrólisis, gelatina y colágeno intacto
Durante la hidrólisis, enzimas o procesos controlados dividen las cadenas de colágeno en péptidos más cortos. El resultado suele mezclarse fácilmente con líquidos y alimentos, por lo que es habitual en polvos y bebidas. El peso molecular puede expresarse en daltons, aunque una cifra baja en la etiqueta no predice por sí sola la eficacia.
La gelatina también procede del colágeno y se obtiene mediante calentamiento o tratamiento parcial, pero conserva cadenas más largas y puede formar un gel al enfriarse. El colágeno intacto mantiene una estructura más completa. Los tres productos comparten origen, pero difieren en textura, solubilidad, digestibilidad y aplicaciones.
Absorción y biodisponibilidad
Después de ingerir colágeno, el aparato digestivo descompone gran parte de sus proteínas en aminoácidos y pequeños péptidos. Algunos fragmentos que contienen hidroxiprolina pueden detectarse temporalmente en la sangre, lo que indica que ciertos péptidos derivados del colágeno pasan a la circulación.
Esto no demuestra que una cantidad concreta llegue intacta a una articulación o a la piel ni que actúe como un “bloque constructor” exclusivo. La biodisponibilidad describe la llegada y utilización de nutrientes, mientras que la eficacia clínica exige demostrar un beneficio relevante para la persona en estudios controlados.
Colágeno frente a péptidos de colágeno: diferencias principales
- Estructura: el colágeno intacto conserva cadenas largas; los péptidos son fragmentos obtenidos mediante hidrólisis.
- Solubilidad: los péptidos suelen disolverse mejor en bebidas frías o calientes.
- Digestión: los fragmentos pequeños requieren menos descomposición, aunque ambos productos terminan sometidos a digestión.
- Uso: el colágeno intacto aparece más en biomateriales y productos especializados; los péptidos son habituales en suplementos orales.
- Valor nutricional: ninguno aporta todos los aminoácidos esenciales en proporciones óptimas para considerarse proteína completa.
¿Se absorben mejor los péptidos?
Los péptidos hidrolizados suelen mostrar una digestión y una disolución más prácticas que el colágeno intacto. Algunos estudios farmacocinéticos han encontrado una mayor presencia transitoria de pequeños péptidos en sangre después de consumir hidrolizados, pero las comparaciones directas no siempre emplean las mismas dosis o formulaciones.
Una absorción más rápida o una concentración sanguínea mayor no implica automáticamente mejores resultados en elasticidad, dolor, fuerza o densidad mineral ósea. Para valorar un suplemento, es necesario distinguir entre mecanismos plausibles, marcadores intermedios y desenlaces que importan a la vida diaria.
Qué papel tiene el peso molecular
El peso molecular se expresa a menudo en daltons y se refiere al tamaño medio de las moléculas del producto. Los valores bajos pueden favorecer la dispersión y la digestión, pero las etiquetas no siempre utilizan métodos comparables ni indican la distribución completa de tamaños.
La respuesta también depende de la digestión individual, la edad, la alimentación, la salud gastrointestinal y la cantidad total de proteína ingerida. Por ello, no conviene elegir únicamente por la cifra de daltons ni interpretar “alta biodisponibilidad” como una garantía clínica.
Fuentes y tipos de colágeno
Bovino, marino, porcino y de pollo
El colágeno bovino suele aportar principalmente tipos I y III y se obtiene de pieles o huesos. Es frecuente en productos destinados a piel y tejido conjuntivo. El porcino puede tener una composición parecida, mientras que el de pollo se utiliza especialmente en preparaciones relacionadas con cartílago y colágeno tipo II, aunque la fuente no determina por sí sola el resultado.
El colágeno marino procede normalmente de piel, escamas o huesos de pescado y contiene sobre todo tipo I. Puede ser una alternativa para quienes evitan mamíferos, pero no es apto para personas con alergia al pescado. La afirmación de que se absorbe universalmente mejor que el bovino no está suficientemente establecida; influyen el procesamiento y la formulación.
Cómo elegir la fuente
La procedencia debe revisarse junto con las preferencias dietéticas, las alergias, la trazabilidad y los controles de fabricación. Las personas que siguen una alimentación vegetariana o vegana no pueden obtener colágeno animal auténtico de una planta; los productos llamados “colágeno vegetal” suelen ser mezclas de nutrientes destinadas a apoyar la síntesis normal, no colágeno ingerido.
También importan las consideraciones ambientales y éticas. La utilización de subproductos animales puede reducir desperdicios, pero la sostenibilidad depende del origen, la pesca, el bienestar animal, el transporte y la transparencia del fabricante. Una etiqueta clara y un análisis independiente ofrecen más información que el reclamo “marino” o “premium”.
Péptidos de colágeno frente a proteína en polvo
El colágeno es una proteína incompleta
El perfil de aminoácidos del colágeno se caracteriza por abundancia de glicina, prolina e hidroxiprolina, pero aporta poca cantidad de algunos aminoácidos esenciales y carece de triptófano. Por esa razón se considera una proteína incompleta y no debería ser la única fuente proteica de la dieta.
El suero y la caseína contienen los nueve aminoácidos esenciales en proporciones más adecuadas y suelen aportar leucina, un aminoácido relevante para estimular la síntesis de proteína muscular. El huevo, la soja y algunas combinaciones de proteínas vegetales también pueden ofrecer perfiles completos o suficientemente equilibrados.
¿Pueden sustituirse?
Los péptidos de colágeno pueden contar dentro de la ingesta total de proteína, pero no sustituyen de forma equivalente a una proteína en polvo completa para ganar masa muscular o recuperarse del entrenamiento. Su contenido de leucina y otros aminoácidos esenciales es menor, por lo que la comparación “collagen peptides vs protein powder” depende del objetivo.
En una persona que entrena fuerza, una proteína completa puede resultar más útil para alcanzar las necesidades proteicas generales, junto con energía suficiente, entrenamiento progresivo y descanso. El colágeno podría combinarse con ella si existe interés específico por piel, tendones o articulaciones, siempre que se tolere y tenga sentido dentro del presupuesto.
Una combinación tampoco garantiza mejores resultados. La alimentación diaria, la distribución de proteína, el tipo de ejercicio y la recuperación suelen tener mayor impacto sobre músculo que añadir más productos. Para una orientación general sobre nutrientes y suplementación puede consultarse la guía de multivitamínicos, ingredientes y seguridad.
Beneficios potenciales según el objetivo
Piel, articulaciones y huesos
Algunos ensayos y revisiones han observado mejoras pequeñas en hidratación, elasticidad o apariencia de arrugas tras varias semanas de péptidos de colágeno. Estos resultados no son uniformes y pueden estar influidos por la edad, la exposición solar, la hidratación, la formulación y la forma de medir la piel. No sustituyen la fotoprotección ni el tratamiento dermatológico.
En articulaciones, determinados estudios describen una posible reducción de molestias o una mejora funcional en personas activas o con dolor leve. La evidencia es heterogénea y no permite afirmar que el colágeno repare un cartílago dañado. El dolor persistente, la inflamación, la rigidez intensa o la limitación funcional requieren valoración clínica.
En huesos, se han estudiado cambios en marcadores de formación y, en algunos trabajos, en densidad mineral ósea. Un marcador favorable no equivale necesariamente a menor riesgo de fractura. La salud ósea también depende de ejercicio con carga, calcio, vitamina D, hormonas, edad, antecedentes y enfermedades concomitantes; la información sobre vitamina D, fuentes y seguridad puede ayudar a contextualizar uno de esos factores.
Músculos, recuperación, cabello y uñas
El colágeno no es la opción más completa para estimular la síntesis de proteína muscular. Algunos estudios pequeños han explorado su uso junto con entrenamiento, especialmente en tejido conjuntivo o composición corporal, pero los resultados no justifican presentarlo como sustituto del suero, la soja, el huevo u otra proteína completa.
Los beneficios para cabello y uñas tienen menos respaldo consistente. Un cambio en la resistencia de una uña o en la percepción del cabello puede deberse a múltiples factores, como nutrición, cosméticos, estrés o variaciones normales. La caída intensa, las uñas muy frágiles o los cambios repentinos deben investigarse en lugar de atribuirse automáticamente a falta de colágeno.
Plazos y expectativas
Los estudios sobre piel y articulaciones suelen evaluar periodos de varias semanas a meses, no efectos inmediatos. La respuesta puede variar por edad, estado nutricional, actividad, fuente del producto, dosis estudiada y problema inicial. Llevar un registro prudente de síntomas o medidas, sin modificar muchas variables a la vez, ayuda a evitar atribuciones excesivas.
Cómo elegir un suplemento de colágeno
Etiqueta, cantidad y composición
Conviene comprobar cuántos gramos de péptidos aporta la porción y compararlo con las cantidades utilizadas en estudios del objetivo concreto. No existe una dosis universal que sirva para piel, articulaciones, huesos y músculo. Un producto con muchos ingredientes no es necesariamente más eficaz y puede dificultar identificar qué causa una reacción.
La lista debe indicar la fuente, los alérgenos, aromas, edulcorantes y otros componentes. La vitamina C participa en la síntesis normal de colágeno, pero añadirla a un polvo no convierte el producto en un tratamiento. Lo mismo ocurre con ácido hialurónico, biotina o minerales: su utilidad depende de la dieta y de la situación individual.
Calidad y análisis independientes
Las certificaciones de terceros, como NSF, USP o Informed Choice, pueden aportar controles adicionales sobre identidad, pureza o sustancias no declaradas, según el alcance de cada programa. No prueban que el suplemento funcione para todas las personas, pero aumentan la confianza en la fabricación y en la exactitud de la etiqueta.
Cuando sea posible, es razonable buscar análisis de metales pesados, contaminantes microbiológicos, residuos relevantes y correspondencia entre el contenido real y el declarado. La trazabilidad del lote, las instrucciones de conservación y la información de contacto del fabricante son señales de transparencia. “Sin azúcar” o “natural” no equivalen por sí solos a calidad superior.
Cómo interpretar las afirmaciones comerciales
Palabras como “absorción máxima”, “rejuvenecedor”, “reparación articular” o “resultado visible” suelen simplificar una evidencia más limitada. Es preferible preguntar qué tipo de colágeno se estudió, durante cuánto tiempo, en qué población y qué resultado se midió. Un estudio sobre un producto concreto no demuestra que todos los hidrolizados sean idénticos.
Cómo tomar péptidos de colágeno de forma práctica
Los polvos pueden mezclarse con agua, café, batidos, yogur o alimentos blandos si la etiqueta lo permite. Los péptidos suelen tolerar bebidas calientes y disolverse mejor que la gelatina, aunque el calor extremo o una preparación prolongada pueden afectar al sabor y la textura. La cantidad indicada por el fabricante no sustituye una recomendación clínica individual.
No existe una hora universalmente superior. La constancia y la integración en una alimentación suficiente suelen ser más importantes que tomarlo por la mañana o por la noche. Consumir alimentos con vitamina C, como cítricos, kiwi, pimiento o brócoli, contribuye a una dieta compatible con la síntesis normal de colágeno, sin necesidad de asumir que más cantidad produce más beneficio.
El colágeno oral se digiere y se absorbe como nutriente; una crema con colágeno actúa principalmente en la superficie y no debe confundirse con un suplemento ingerido. Las moléculas grandes de muchos cosméticos no penetran hasta los tejidos profundos en una cantidad que permita equiparar ambos usos.
Seguridad, efectos secundarios e interacciones
En general, los péptidos de colágeno se toleran razonablemente bien en adultos sanos, pero pueden causar sabor desagradable, sensación de saciedad, náuseas, gases, diarrea o estreñimiento. Los aromatizantes y edulcorantes del producto también pueden explicar molestias. Ante urticaria, hinchazón, dificultad respiratoria o vómitos intensos, debe suspenderse y buscar atención urgente.
La fuente es especialmente importante en personas alérgicas a pescado, marisco, pollo, bovino o cerdo. Una alergia a un animal no predice todas las demás, pero el etiquetado y la contaminación cruzada requieren revisión. Quienes tienen enfermedad renal o hepática, antecedentes de cálculos, dietas médicamente restringidas o cirugía próxima deberían consultar antes de añadir suplementos.
¿Se pueden tomar con citalopram?
No se conoce una interacción directa y habitual entre el colágeno puro y citalopram, un antidepresivo, pero la seguridad depende de todos los ingredientes y medicamentos utilizados. Algunos productos incluyen plantas, estimulantes, minerales o altas cantidades de otros nutrientes que sí pueden ser relevantes.
Por prudencia, conviene enseñar al médico o farmacéutico la etiqueta completa, especialmente al iniciar, suspender o cambiar un tratamiento. No se debe modificar citalopram ni atribuir cambios de ánimo, sueño, sangrado, digestión o alergia al suplemento sin una valoración profesional.
Durante el embarazo y la lactancia faltan datos suficientes para asumir que cualquier producto es adecuado. También es recomendable consultar antes de una intervención quirúrgica o si existen enfermedades crónicas. La suplementación no sustituye el diagnóstico de síntomas persistentes, intensos, inexplicados o acompañados de fiebre, pérdida de peso, debilidad marcada o sangrado.
Colágeno oral, cosméticos y heridas abiertas
¿Se puede poner colágeno sobre una herida?
No debe aplicarse polvo de colágeno oral, cápsulas abiertas ni un cosmético común sobre una herida abierta. Estos productos no son estériles ni están diseñados para controlar microorganismos, humedad o cicatrización en tejido lesionado, y podrían irritar la zona o aumentar el riesgo de contaminación.
Existen apósitos y matrices de colágeno de uso sanitario, pero son productos distintos, fabricados para aplicaciones concretas y utilizados según valoración clínica. Una herida profunda, mordedura, quemadura extensa, lesión con pus, enrojecimiento creciente, fiebre o sangrado persistente necesita atención médica.
Cómo decidir entre péptidos, otra proteína o ningún suplemento
- Piel: los péptidos pueden considerarse una opción complementaria con expectativas moderadas; la fotoprotección y la alimentación siguen siendo fundamentales.
- Articulaciones: puede estudiarse un ensayo prudente, pero el dolor persistente requiere diagnóstico y no debe atribuirse automáticamente a desgaste.
- Huesos: conviene priorizar ejercicio, alimentación y evaluación de factores de riesgo antes de elegir un producto.
- Músculo: una proteína completa suele ser más adecuada que el colágeno como única fuente para entrenamiento y recuperación.
- Presupuesto: si la dieta ya cubre las necesidades proteicas, ningún suplemento es obligatorio.
- Alergias o preferencias: revisar la especie, la certificación, la trazabilidad y la posible contaminación cruzada.
Antes de comprar, conviene preguntar si la etiqueta identifica claramente la fuente y el tipo de producto, cuántos péptidos aporta, qué pruebas de pureza se han realizado y qué evidencia respalda la afirmación principal. También hay que valorar sabor, coste por porción, tolerancia digestiva y si existen ingredientes innecesarios.
La alimentación puede ser la prioridad cuando hay baja variedad, ingesta insuficiente de proteína, poca energía disponible, escaso consumo de frutas y verduras o entrenamiento mal planificado. Aumentar la diversidad de forma gradual, hidratarse, moverse con regularidad y dormir suficientemente son medidas de bajo riesgo. Un aumento rápido de fibra, sin embargo, puede empeorar las molestias digestivas en algunas personas.
Preguntas frecuentes sobre péptidos de colágeno y proteína
¿Cuál es la forma de colágeno más eficaz?
No existe una forma universalmente más eficaz. Los péptidos hidrolizados son prácticos y cuentan con estudios en piel y articulaciones, pero la respuesta depende del objetivo, la fuente, la formulación y la persona. El tipo I, II o III no garantiza por sí solo que el suplemento actúe en un tejido concreto.
¿Se pueden utilizar los péptidos de colágeno como proteína?
Sí, pueden contribuir a la cantidad total de proteína, pero no sustituyen nutricionalmente a una proteína completa. Su perfil tiene poca cantidad de ciertos aminoácidos esenciales y no aporta triptófano. Para músculo y recuperación suelen ser más apropiadas proteínas como suero, caseína, huevo, soja o mezclas vegetales equilibradas.
¿Los péptidos de colágeno son mejores que la proteína de suero?
Depende del propósito. El suero ofrece un perfil de aminoácidos esenciales más favorable y suele ser una opción superior para alcanzar objetivos de proteína muscular. Los péptidos pueden interesar por su relación con piel o tejido conjuntivo, aunque la evidencia para esos resultados es más variable y no implica reparar enfermedades.
¿Puedo tomar péptidos de colágeno y proteína en polvo juntos?
En adultos sanos, normalmente pueden combinarse si se toleran y la ingesta total encaja en la alimentación. No es necesario hacerlo para todo el mundo, y más productos no significan automáticamente mejores resultados. Conviene revisar calorías, edulcorantes, alergias, enfermedad renal u otras restricciones con un profesional.
¿Es mejor el colágeno marino que el bovino?
No se ha demostrado que el marino sea universalmente superior. Ambos pueden aportar principalmente colágeno tipo I, pero la composición final depende del procesamiento y del producto. El marino puede ser útil para ciertas preferencias, aunque no es adecuado ante alergia al pescado y requiere valorar trazabilidad y sostenibilidad.
¿Cuánto tardan en hacer efecto los péptidos de colágeno?
Los estudios suelen observar cambios, cuando aparecen, después de varias semanas o meses, no de forma inmediata. El plazo varía según el objetivo, la dosis estudiada, el estado inicial y la forma de medir el resultado. Si el dolor, la caída del cabello o una lesión persisten, no conviene esperar al suplemento.
¿Son seguros los péptidos de colágeno para todo el mundo?
No para todo el mundo. Las alergias a la fuente, los ingredientes añadidos, el embarazo, la lactancia, la enfermedad renal o hepática y una cirugía próxima justifican una consulta previa. También debe revisarse cualquier medicamento habitual y suspender el producto ante signos de reacción alérgica o efectos intensos.
¿Puedo tomar un suplemento de colágeno con citalopram?
El colágeno puro no suele presentar una interacción conocida con citalopram, pero los suplementos combinados pueden contener otros ingredientes. Es prudente revisar la etiqueta con un farmacéutico o médico, sobre todo si se toman varios productos. Nunca debe modificarse ni suspenderse citalopram por cuenta propia.
¿Puedo aplicar colágeno sobre una herida abierta?
No se debe aplicar un suplemento oral ni un cosmético de colágeno sobre una herida abierta. No son necesariamente estériles ni están diseñados para ese uso. Solo deben utilizarse productos sanitarios específicos cuando un profesional los haya indicado; una herida profunda, infectada o extensa requiere valoración médica.
¿La vitamina C mejora la síntesis de colágeno?
La vitamina C participa en la síntesis normal de colágeno y una alimentación variada suele aportar cantidades adecuadas. Eso no demuestra que tomar megadosis junto con colágeno produzca un beneficio adicional. Las personas con dietas muy limitadas o necesidades especiales deberían recibir orientación profesional en lugar de suplementarse indiscriminadamente.
Conclusión: qué elegir entre proteína de colágeno y péptidos
La diferencia principal es estructural y práctica: los péptidos de colágeno son colágeno hidrolizado en fragmentos pequeños, normalmente más soluble y fácil de incorporar. Pueden ser una opción complementaria para objetivos relacionados con piel, articulaciones o tejido conjuntivo, pero sus efectos suelen ser modestos, variables y dependientes del producto. El colágeno no es una proteína completa, por lo que no reemplaza automáticamente al suero, la caseína, el huevo o una proteína vegetal equilibrada para músculo.
La mejor decisión considera dieta, alergias, presupuesto, fuente, calidad del etiquetado y objetivo real, sin confundir una afirmación comercial con evidencia clínica. Ningún suplemento sustituye una alimentación suficiente, el entrenamiento apropiado, el descanso ni la atención médica. Ante síntomas persistentes, enfermedad crónica, embarazo, lactancia, cirugía o medicación como citalopram, conviene consultar con un médico, dietista-nutricionista o farmacéutico.
Ideas clave
- Los péptidos de colágeno son fragmentos de colágeno obtenidos mediante hidrólisis.
- Su mejor solubilidad y digestibilidad no garantizan mejores resultados clínicos.
- El colágeno es una proteína incompleta y no sustituye a una proteína completa para músculo.
- La evidencia para piel, articulaciones y huesos es prometedora en algunos contextos, pero limitada y variable.
- La fuente, las alergias, los ingredientes y los controles de calidad deben revisarse antes de comprar.
- El colágeno oral no es equivalente a un producto tópico ni debe aplicarse sobre heridas abiertas.
- Las personas con medicación o enfermedades deben valorar el suplemento con un profesional sanitario.
- La alimentación, el movimiento, el sueño y la fotoprotección siguen siendo medidas fundamentales.
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