Las enfermedades por falta de vitaminas aparecen cuando el organismo no recibe o no absorbe cantidades suficientes de un nutriente esencial. Las 10 más reconocidas son: escorbuto (vitamina C), beriberi (B1), pelagra (B3), raquitismo y osteomalacia (vitamina D), xeroftalmía (vitamina A), anemia perniciosa (B12), anemia megaloblástica (folato o B9), trastornos hemorrágicos (vitamina K), dermatitis por déficit de biotina (B7) y neuropatía por falta de B6. A continuación se detalla cada una con sus síntomas, los alimentos que ayudan a prevenirla y las señales que indican cuándo acudir a un profesional sanitario.
Tabla resumen: vitamina, enfermedad, síntomas y alimentos
| Vitamina | Enfermedad | Síntomas principales | Alimentos |
|---|---|---|---|
| C | Escorbuto | Sangrado de encías, mala cicatrización, fatiga | Cítricos, fresas, kiwi, pimientos, brócoli |
| B1 (tiamina) | Beriberi | Debilidad, fatiga, alteraciones nerviosas y cardiacas | Cereales integrales, legumbres, semillas, cerdo |
| B3 (niacina) | Pelagra | Dermatitis, diarrea, alteraciones cognitivas | Carnes, pescado, cacahuetes, legumbres |
| D | Raquitismo / osteomalacia | Dolor óseo, huesos débiles, debilidad muscular | Pescado graso, huevos, lácteos, sol |
| A | Xeroftalmía | Sequedad ocular, visión nocturna deficiente | Hígado, huevos, zanahoria, boniato |
| B12 | Anemia perniciosa | Fatiga, palidez, hormigueo, problemas de memoria | Carne, pescado, huevos, lácteos |
| B9 (folato) | Anemia megaloblástica | Cansancio, debilidad, llagas en la boca | Verduras de hoja verde, legumbres, aguacate |
| K | Trastornos hemorrágicos | Sangrado fácil, hematomas, coagulación lenta | Espinacas, kale, brócoli, col |
| B7 (biotina) | Dermatitis biotínica | Erupciones cutáneas, caída de cabello, uñas frágiles | Huevos cocinados, frutos secos, semillas |
| B6 | Neuropatía por déficit de B6 | Irritabilidad, hormigueo, dermatitis | Pollo, pescado, plátano, patata, garbanzos |
1. Escorbuto: falta de vitamina C
El escorbuto se debe a la carencia de vitamina C, necesaria para formar colágeno y mantener sanos los vasos sanguíneos, las encías, la piel y otros tejidos. Sus señales incluyen encías que sangran, moretones frecuentes, fatiga, dolor articular y mala cicatrización. Se previene con frutas y verduras frescas como cítricos, fresas, kiwi, pimientos y brócoli. Una vez establecida, la corrección de la carencia requiere seguimiento médico.
2. Beriberi: falta de vitamina B1 (tiamina)
El beriberi surge por déficit de tiamina, esencial para el metabolismo energético y la función nerviosa y muscular. Puede causar debilidad, fatiga intensa, hormigueo, pérdida de reflejos y, en su forma húmeda, alteraciones cardiacas. Es más frecuente con dietas muy restrictivas, consumo elevado de alcohol o malabsorción. Fuentes útiles: cereales integrales, legumbres, semillas, frutos secos y carne de cerdo. El tratamiento debe ser supervisado por un profesional.
3. Pelagra: falta de vitamina B3 (niacina)
La pelagra se asocia a la carencia de niacina o de su precursor, el triptófano. Se describe con la triada clásica de dermatitis, diarrea y alteraciones cognitivas; sin tratamiento puede volverse grave. La erupción cutánea suele aparecer en zonas expuestas al sol. Fuentes útiles: carnes, pescado, aves, cacahuetes, legumbres y cereales integrales. La corrección exige valoración clínica.
4. Raquitismo y osteomalacia: falta de vitamina D
La vitamina D regula la absorción de calcio y fósforo. En niños, la falta de vitamina D puede causar raquitismo, con huesos blandos y deformaciones; en adultos, osteomalacia, con dolor óseo y debilidad muscular. La causa más habitual es la baja exposición solar, junto con una dieta escasa o problemas de absorción. Fuentes: pescado graso, yema de huevo, lácteos y alimentos fortificados. La suplementación debe pautarse según los niveles y el criterio de un profesional.
5. Xeroftalmía: falta de vitamina A
La deficiencia de vitamina A puede provocar sequedad ocular, visión nocturna deficiente y, en casos avanzados, lesiones corneales y mayor vulnerabilidad a infecciones. Esta vitamina participa en la salud de la retina, la piel y el sistema inmunitario. Fuentes animales: hígado, huevos y lácteos; fuentes vegetales con betacaroteno: zanahoria, boniato, calabaza y verduras de hoja verde. Los suplementos de vitamina A deben usarse bajo control médico, especialmente durante el embarazo.
6. Anemia perniciosa: falta de vitamina B12
La deficiencia de vitamina B12 afecta a los glóbulos rojos y al sistema nervioso. Puede causar anemia megaloblástica —llamada anemia perniciosa cuando existe un problema de absorción autoinmune—, con fatiga, palidez, mareos, hormigueo y entumecimiento en manos y pies, lengua adolorida y problemas de memoria. Se obtiene de carne, pescado, huevos, lácteos y alimentos fortificados. Personas veganas, mayores o con cirugía digestiva pueden requerir suplementación supervisada según indicación médica.
7. Anemia megaloblástica: falta de folato (vitamina B9)
El folato es esencial para la síntesis de ADN y la división celular. Su carencia produce una anemia con glóbulos grandes e inmaduros, acompañada de cansancio, debilidad, irritabilidad y llagas en la boca. Fuentes: verduras de hoja verde, legumbres, aguacate, cítricos e hígado. Las necesidades aumentan en el embarazo, etapa en la que la suplementación con ácido fólico debe seguir la pauta del profesional sanitario.
8. Trastornos hemorrágicos: falta de vitamina K
La vitamina K es necesaria para la coagulación y la salud ósea. Su déficit puede causar sangrado fácil, hematomas, sangrado de encías o de nariz y tiempos de coagulación prolongados. Aparece sobre todo en recién nacidos, personas con malabsorción o tras antibióticos prolongados, ya que parte de esta vitamina procede de la microbiota intestinal. Fuentes: espinacas, kale, brócoli, col y otras verduras de hoja verde.
9. Dermatitis por falta de biotina (vitamina B7)
La biotina interviene en el metabolismo de grasas, carbohidratos y proteínas. Su déficit puede asociarse a erupciones cutáneas, cabello frágil o caída del cabello, uñas quebradizas, fatiga y hormigueo. Es infrecuente, pero puede darse en el embarazo, con consumo excesivo de clara de huevo cruda o en ciertos trastornos hereditarios. Fuentes: huevos cocinados, frutos secos, semillas y legumbres.
10. Neuropatía por falta de vitamina B6
La piridoxina participa en el metabolismo proteico y en la síntesis de neurotransmisores. Su carencia puede causar irritabilidad, confusión, dermatitis, lengua inflamada, convulsiones en casos graves y neuropatía periférica con hormigueo. Fuentes: pollo, pescado, patata, plátano, garbanzos y cereales fortificados. Un exceso de suplementos de B6 durante tiempo prolongado puede, paradójicamente, dañar los nervios, por lo que la dosis debe ajustarse con criterio profesional.
¿Quién tiene mayor riesgo de deficiencias de vitaminas?
- Personas con dietas muy restrictivas, veganas sin planificación o desequilibradas.
- Adultos mayores, por menor absorción y menor exposición solar.
- Personas con enfermedades digestivas (enfermedad celíaca, enfermedad de Crohn), cirugía bariátrica o malabsorción.
- Consumo habitual de alcohol, uso prolongado de ciertos medicamentos y etapas de mayores necesidades, como el embarazo y la lactancia.
Cómo se diagnostican y cuándo acudir al médico
Los síntomas de deficiencia de vitaminas suelen ser inespecíficos: fatiga, debilidad, irritabilidad o alteraciones de la piel pueden obedecer a muchas causas distintas. Por eso, el diagnóstico se basa en la historia clínica, la exploración y analíticas de sangre que miden los niveles de la vitamina correspondiente. Ante síntomas persistentes, sangrado inexplicado, pérdida de peso, alteraciones neurológicas o señales de anemia, es necesario acudir a un profesional sanitario. La suplementación debe basarse en un diagnóstico confirmado, ya que el exceso de algunas vitaminas también resulta perjudicial.
Prevención: dieta variada primero, suplementos si son necesarios
La mejor prevención es un patrón alimentario variado con alimentos ricos en vitaminas: frutas, verduras, legumbres, cereales integrales y proteínas de calidad. Cuando la dieta, la absorción o la etapa de vida lo justifican, los suplementos nutricionales pueden ayudar a cubrir carencias concretas, siempre con orientación profesional y sin sustituir una alimentación equilibrada. En Topvitamine encontrarás una selección de vitaminas y minerales para apoyar necesidades específicas una vez identificadas.
Preguntas frecuentes
¿Cuáles son 3 enfermedades causadas por la falta de vitaminas?
Tres ejemplos clásicos son el escorbuto por falta de vitamina C, el raquitismo por falta de vitamina D y el beriberi por falta de vitamina B1. También son habituales la pelagra (B3), la anemia perniciosa (B12) y la xeroftalmía (A). Todas son prevenibles con una alimentación adecuada y, cuando procede, suplementación indicada por un profesional.
¿Qué parte del cuerpo duele por falta de vitamina B12?
La carencia de B12 afecta sobre todo a los nervios periféricos: puede producir hormigueo, entumecimiento y sensación de quemazón en manos y pies, además de debilidad muscular. También es frecuente el dolor o la inflamación de la lengua (glositis) y, en algunos casos, molestias óseas o articulares asociadas a la anemia. Estos síntomas requieren valoración médica y una analítica para confirmar la carencia.
¿Cómo se siente una persona cuando le faltan vitaminas?
Lo más común es un cansancio persistente que no mejora con el descanso, acompañado de debilidad, irritabilidad, falta de concentración, palidez o caída del cabello. Los síntomas dependen de la vitamina implicada: sangrado en el caso de C o K, hormigueo con B12 o B6, dolor óseo con D. Como son señales inespecíficas, conviene confirmar la carencia con un análisis.
¿Qué vitamina te falta cuando te pica el cuerpo?
El picor y la sequedad de la piel se han relacionado con carencias de vitamina A, niacina (B3), biotina (B7) o riboflavina (B2), entre otras. Sin embargo, el picor tiene muchas causas posibles —alergias, piel seca, dermatitis— y por sí solo no permite identificar una vitamina concreta. Si persiste, es recomendable consultarlo con un profesional sanitario.
Nota informativa
Este artículo tiene fines exclusivamente educativos y no sustituye el diagnóstico, el tratamiento ni el consejo de un profesional sanitario. Si sospechas una deficiencia de vitaminas, consulta a tu médico o farmacéutico antes de iniciar cualquier suplemento.