Las 13 vitaminas esenciales: funciones, fuentes y precauciones

Actualizado: 09 de August, 2026Topvitamine
Las 13 vitaminas esenciales son A, C, D, E, K y ocho vitaminas del grupo B. Esta guía explica para qué sirve cada una, en qué alimentos se encuentra y qué diferencia hay entre vitaminas hidrosolubles y liposolubles. También ofrece pautas prudentes sobre suplementos, posibles señales de deficiencia y situaciones en las que conviene consultar a un profesional sanitario.
Which 13 vitamins are there? - Topvitamine

Respuesta rápida: ¿cuáles son las 13 vitaminas?

Existen 13 vitaminas esenciales: A, C, D, E, K y ocho vitaminas del grupo B. El organismo las necesita en cantidades pequeñas para mantener funciones normales como el metabolismo, la visión, la formación de células sanguíneas, la función nerviosa, la salud ósea y la respuesta inmunitaria. La mayoría se obtiene mediante una alimentación variada; los suplementos pueden ser útiles en situaciones concretas, pero no sustituyen una dieta equilibrada ni la valoración sanitaria.

  1. Vitamina A
  2. Vitamina B1 o tiamina
  3. Vitamina B2 o riboflavina
  4. Vitamina B3 o niacina
  5. Vitamina B5 o ácido pantoténico
  6. Vitamina B6 o piridoxina
  7. Vitamina B7 o biotina
  8. Vitamina B9 o folato
  9. Vitamina B12 o cobalamina
  10. Vitamina C
  11. Vitamina D
  12. Vitamina E
  13. Vitamina K

Por tanto, cuando se pregunta cuántas vitaminas hay, la respuesta habitual en nutrición es 13 vitaminas reconocidas. No existe una vitamina B4, B8, B10 o B11 aceptada actualmente como vitamina esencial independiente.

¿Cómo se clasifican las vitaminas?

La clasificación más útil distingue entre vitaminas hidrosolubles y liposolubles. Esta diferencia influye en su absorción, almacenamiento y seguridad al utilizar suplementos.

TipoVitaminasCaracterísticas principales
HidrosolublesB1, B2, B3, B5, B6, B7, B9, B12 y CSe disuelven en agua y, por lo general, el organismo almacena cantidades limitadas. Es importante obtenerlas con regularidad.
LiposolublesA, D, E y KSe absorben junto con las grasas y pueden almacenarse en el hígado y los tejidos grasos. Las dosis excesivas pueden aumentar el riesgo de efectos adversos.

Que una vitamina sea hidrosoluble no significa que sea imposible tomar demasiada. Algunas dosis elevadas pueden causar molestias o toxicidad. Por eso, seguir la etiqueta y consultar a un profesional es especialmente importante con productos de alta concentración.

Las 13 vitaminas: funciones y fuentes alimentarias

1. Vitamina A

La vitamina A participa en la visión normal, el mantenimiento de la piel y las mucosas, la función inmunitaria y la renovación celular. Puede presentarse como vitamina A preformada, como el retinol de alimentos animales, o como provitamina A, como el betacaroteno de algunos vegetales.

Fuentes: zanahoria, boniato, espinacas, col rizada, lácteos, huevos y vísceras. El exceso de vitamina A preformada puede ser perjudicial, por lo que no conviene tomar suplementos de retinol sin asesoramiento.

2. Vitamina B1 o tiamina

La tiamina contribuye al metabolismo normal de los nutrientes y al funcionamiento del sistema nervioso y del corazón.

Fuentes: cereales integrales, legumbres, carne de cerdo, frutos secos y semillas. El riesgo de carencia puede aumentar en situaciones de desnutrición o consumo elevado de alcohol.

3. Vitamina B2 o riboflavina

La riboflavina ayuda a obtener energía de los alimentos y contribuye al mantenimiento normal de la piel, las mucosas y los glóbulos rojos.

Fuentes: leche y otros lácteos, huevos, carne, pescado y verduras de hoja verde. Una alimentación insuficiente o ciertos problemas de absorción pueden favorecer niveles bajos.

4. Vitamina B3 o niacina

La niacina participa en el metabolismo energético y contribuye al funcionamiento normal del sistema nervioso y al mantenimiento de la piel y las mucosas.

Fuentes: carne, aves, pescado, frutos secos, legumbres y cereales enriquecidos. Las dosis farmacológicas de niacina no deben utilizarse para modificar el colesterol sin supervisión médica, ya que pueden producir efectos adversos.

5. Vitamina B5 o ácido pantoténico

El ácido pantoténico interviene en la producción y utilización de energía y en la síntesis de determinadas moléculas, incluida la coenzima A.

Fuentes: pollo, carne, patata, brócoli, cereales integrales, legumbres y champiñones. La deficiencia es poco frecuente cuando la alimentación es variada.

6. Vitamina B6 o piridoxina

La vitamina B6 participa en numerosas reacciones del metabolismo de proteínas y contribuye al funcionamiento normal del sistema nervioso, la formación de glóbulos rojos y la función inmunitaria.

Fuentes: pescado, carne, aves, garbanzos, patata, plátano y cereales enriquecidos. El uso prolongado de dosis altas en suplementos puede causar problemas neurológicos, por lo que más cantidad no significa mejores resultados.

7. Vitamina B7 o biotina

La biotina contribuye al metabolismo normal de grasas, proteínas y carbohidratos, y al mantenimiento normal de la piel y el cabello. Aunque se utiliza a menudo en productos de belleza, los suplementos no garantizan que el cabello o las uñas mejoren si no existe una carencia.

Fuentes: huevos cocinados, frutos secos, semillas, legumbres, espinacas y otros alimentos variados. Las dosis elevadas de biotina pueden interferir con algunos análisis de laboratorio; informa al personal sanitario si la tomas.

8. Vitamina B9 o folato

El folato participa en la división celular, la síntesis del ADN y la formación normal de células sanguíneas. Es especialmente relevante antes y durante el embarazo, cuando las autoridades sanitarias suelen recomendar una ingesta adecuada de folato o ácido fólico.

Fuentes: verduras de hoja verde, legumbres, cítricos y alimentos enriquecidos. El ácido fólico es una forma utilizada en suplementos y alimentos fortificados; el folato es la forma presente de manera natural en los alimentos. Las necesidades durante el embarazo deben revisarse con un profesional sanitario.

9. Vitamina B12 o cobalamina

La vitamina B12 contribuye a la formación normal de glóbulos rojos, al funcionamiento del sistema nervioso y al metabolismo energético. Se encuentra de forma natural principalmente en alimentos de origen animal.

Fuentes: carne, pescado, huevos, leche y alimentos vegetales enriquecidos. Las personas veganas suelen necesitar alimentos fortificados o un suplemento de B12. También pueden tener mayor riesgo quienes presentan problemas de absorción o utilizan ciertos medicamentos; la sospecha de deficiencia debe confirmarse mediante valoración profesional.

10. Vitamina C

La vitamina C contribuye al funcionamiento normal del sistema inmunitario, la formación de colágeno, la cicatrización y la protección de las células frente al estrés oxidativo. También mejora la absorción del hierro de origen vegetal.

Fuentes: cítricos, kiwi, fresas, pimientos, tomate, brócoli y otras frutas y verduras. Puedes consultar la categoría de vitamina C si estás comparando suplementos; revisa siempre la cantidad por ración y evita asumir que una dosis mayor es necesariamente mejor.

11. Vitamina D

La vitamina D ayuda a mantener huesos y dientes en condiciones normales y participa en la absorción y utilización del calcio y el fósforo. El organismo puede producirla mediante la exposición solar, aunque la síntesis depende de factores como la estación, la latitud, la edad, la pigmentación de la piel y el tiempo al aire libre.

Fuentes: pescados grasos, yema de huevo y alimentos enriquecidos. La vitamina D2 y la D3 son formas presentes en suplementos; la elección debe basarse en la formulación y las necesidades individuales, no en promesas generales. Consulta la categoría de vitamina D y pide consejo profesional si sospechas niveles bajos o consideras dosis altas.

12. Vitamina E

La vitamina E contribuye a la protección de las células frente al estrés oxidativo y al funcionamiento normal del sistema inmunitario.

Fuentes: aceites vegetales, almendras, avellanas, semillas, aguacate y verduras de hoja verde. Los suplementos de dosis elevada no son adecuados para todo el mundo, especialmente si se toman medicamentos que afectan a la coagulación.

13. Vitamina K

La vitamina K contribuye a la coagulación sanguínea normal y al mantenimiento de los huesos. La vitamina K1 se encuentra sobre todo en verduras de hoja verde, mientras que la K2 aparece en algunos alimentos fermentados y productos de origen animal.

Fuentes: espinacas, coles, brócoli, aceites vegetales y alimentos fermentados como el natto. Si utilizas anticoagulantes u otros medicamentos, consulta a un profesional antes de cambiar de forma importante tu ingesta o empezar un suplemento. Puedes ver la categoría de vitamina K para conocer las opciones disponibles.

¿Cuáles son las vitaminas más importantes?

No hay una lista universal de cinco vitaminas más importantes. Las 13 son esenciales, pero su relevancia práctica depende de la edad, la alimentación, la exposición solar, el estado de salud y otras circunstancias. Por ejemplo, la vitamina B12 merece atención en dietas veganas, el folato es importante antes y durante el embarazo y la vitamina D puede requerir revisión cuando existe poca exposición solar. Estas situaciones no significan que todo el mundo necesite suplementarse.

¿Cuándo puede ser útil un suplemento vitamínico?

Una alimentación variada suele ser la mejor forma de obtener vitaminas. Un suplemento puede considerarse cuando existe una necesidad concreta, como una dieta vegana y la vitamina B12, una recomendación durante el embarazo, una ingesta insuficiente documentada o una situación que dificulte la absorción. También puede ser necesario valorar la vitamina D en personas con poca exposición solar, pero la conveniencia y la cantidad deben individualizarse.

Al elegir un suplemento, comprueba:

  • La vitamina y la forma química que contiene.
  • La cantidad por dosis y el porcentaje de los valores de referencia.
  • Si es un producto individual o un multivitamínico.
  • Los alérgenos y su adecuación a tu dieta.
  • Las advertencias, interacciones y recomendaciones de uso de la etiqueta.

Los multivitamínicos pueden reunir varias vitaminas, pero no siempre son necesarios y no sustituyen una dieta con frutas, verduras, legumbres, cereales integrales y fuentes adecuadas de proteínas. Si tomas medicación, tienes una enfermedad crónica, estás embarazada o amamantando, o piensas utilizar dosis altas, consulta antes con un profesional sanitario.

Deficiencia de vitaminas: señales y evaluación

El cansancio, los cambios en la piel, el hormigueo o las infecciones frecuentes pueden tener muchas causas y no permiten diagnosticar una deficiencia por sí solos. Cuando los síntomas son persistentes, intensos o empeoran, conviene solicitar una evaluación médica. Según el caso, un profesional puede revisar la alimentación, los medicamentos, la absorción intestinal y las pruebas pertinentes.

Tomar un suplemento sin confirmar la causa puede retrasar la atención adecuada o aportar cantidades innecesarias. Las vitaminas liposolubles pueden acumularse, y algunas hidrosolubles también producen efectos adversos en dosis elevadas.

Preguntas frecuentes sobre las vitaminas

¿Cuáles son los 13 tipos de vitaminas?

Son las vitaminas A, B1, B2, B3, B5, B6, B7, B9, B12, C, D, E y K. Las ocho vitaminas B forman el complejo B, pero se contabilizan por separado.

¿Cuántas vitaminas hay en total y cuáles son?

La clasificación nutricional habitual reconoce 13 vitaminas esenciales: cuatro liposolubles, A, D, E y K, y nueve hidrosolubles, las ocho del grupo B más la vitamina C.

¿Cuáles son las 14 vitaminas esenciales?

No se reconocen normalmente 14 vitaminas esenciales en nutrición humana. La cifra aceptada de forma general es 13. La confusión puede deberse a contar el complejo B como una sola vitamina o a incluir nutrientes que no son vitaminas, como minerales u omega-3. El omega-3, por ejemplo, es un ácido graso y no una vitamina.

¿Necesito tomar las 13 vitaminas en suplementos?

No necesariamente. La mayoría de las personas puede obtenerlas mediante una alimentación variada. La suplementación depende de las necesidades individuales, la dieta, la etapa vital y las indicaciones de un profesional sanitario.

¿Se puede tomar demasiada cantidad de una vitamina?

Sí. El riesgo es especialmente relevante con las vitaminas A, D, E y K, que pueden almacenarse, aunque las dosis altas de ciertas vitaminas hidrosolubles también pueden causar efectos adversos. Respeta la etiqueta y evita combinar varios productos sin revisar sus cantidades totales.

Conclusión

Las 13 vitaminas esenciales cumplen funciones diferentes y complementarias. Conocer sus fuentes alimentarias y la diferencia entre vitaminas hidrosolubles y liposolubles ayuda a tomar decisiones más informadas. Los suplementos pueden tener un papel en situaciones concretas, pero deben elegirse según las necesidades personales y utilizarse con prudencia, especialmente si existen enfermedades, embarazo, lactancia o tratamientos farmacológicos.

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